Cadenas para asustar a tus amigos

Cómo asustar a tus amigos en tu casa

El Krampus es una figura antropomorfa con cuernos, del folclore alpino, que durante la época navideña asusta a los niños que se han portado mal, asistiendo a San Nicolás (el primero de los tres personajes buenos de diciembre; los otros dos son Papá Noel y Ded Moroz). Ambos visitan a los niños en la noche del 5 de diciembre, y San Nicolás recompensa a los niños que se han portado bien con modestos regalos como naranjas, frutos secos, nueces y chocolate, mientras que los que se han portado mal sólo reciben castigos con varas de abedul.
El origen de la figura no está claro; algunos folcloristas y antropólogos han postulado que tiene orígenes precristianos. En los desfiles tradicionales y en eventos como el Krampuslauf (carrera de Krampus), los jóvenes participan vestidos de Krampus e intentan asustar al público con sus payasadas[1] Estos eventos se celebran anualmente en la mayoría de las ciudades alpinas[2] Krampus aparece en las tarjetas de felicitación navideñas llamadas Krampuskarten.
Desde 2013, el personaje es más conocido a nivel mundial, ya que ha sido representado en películas de terror de Hollywood. Casi desconocido hasta entonces, Krampus ha empezado a formar parte de la cultura popular estadounidense.

Cómo asustar a tus amigos en internet

Llegas a casa del colegio o del trabajo. Te quitas los zapatos, enciendes el televisor y revisas tu correo electrónico. Miras y ves un mensaje. Lo lees y te das cuenta de que es un correo en cadena con una amenaza. Si no lo reenvías a 10 personas, tendrás una consecuencia aterradora. ¿Qué hacer? En este artículo se explica cómo actuar en este caso (también funciona con los comentarios en sitios como YouTube).
Resumen del artículoXSi has recibido una carta en cadena con una historia espeluznante o que te pide que hagas algo, no te preocupes. Estas cartas suelen ser sólo bromas o una forma de propagar virus informáticos. No hagas clic en ningún enlace ni abras ningún archivo adjunto, ya que pueden contener virus o malware. A menudo intentarán que compartas el correo electrónico para evitar que ocurra algo malo, pero simplemente ignóralo. Así romperás la cadena y evitarás que otras personas reciban el mensaje. Incluso si viene de alguien que conoces, la cuenta de la persona podría haber sido hackeada. Si no estás seguro de si un correo electrónico es real o no, no temas pedir una segunda opinión a otra persona. Para obtener más consejos, incluyendo cómo reportar una cuenta de correo electrónico que sigue enviando cartas en cadena, sigue leyendo.

Cómo asustar a tus amigos a través de un mensaje de texto

¿Quién no ha recibido alguna vez una de esas horribles “cadenas”? Estos mensajes amenazantes intentan hacerte sentir culpable de algo o te amenazan con arder en el infierno en llamas si no difundes el mensaje a X personas, lo compartes en tu muro o lo retuiteas…
Tan antiguas como la humanidad, las formas de propagación han cambiado con los tiempos. Hace muchos años, en otro siglo, había que escribir a mano, ensobrar, sellar y enviar cada carta. ¿Imagina tener que enviar una sola carta a todos sus conocidos? Con la llegada de Internet y el impacto de las nuevas tecnologías, la velocidad de propagación de las cadenas se incrementó a la enésima potencia: los métodos se amplían y entonces entra en juego la versión “reenviar a 5 personas por email o SMS” y algo más tarde aparece el mismo fenómeno en las redes sociales, “compártelo en tu muro si o si…”
Estos mensajes se aprovechan de los buenos sentimientos de la gente, de su codicia, de sus supersticiones y, sobre todo, de la ignorancia del receptor. Son un cebo fácil para gente inculta, temerosa y crédula.

Cómo asustar a tus amigos por teléfono

Estos tres ejemplos son sólo la actualización más reciente de la fórmula de las cartas en cadena, que existe al menos desde 1888. En las últimas dos décadas, han cobrado nueva vida y ubicuidad gracias al alcance de Internet y a la propensión de la gente a conectarse. “Si siempre has soñado con tener ese golpe de suerte, ¡acabas de conseguirlo!”, continúa esa primera carta. Es de un remitente que se hace llamar “David Rhode”, y fue distribuida a través de una lista de correo electrónico en 1999. “Dios ayuda a los que se ayudan a sí mismos, es más que un refrán pintoresco, es un hecho probado. Así que, ahora depende de ti. Si sigues estas instrucciones exactamente, de buena fe, tus sueños se harán realidad”.
En su carta, “David Rhode” hablaba de dinero. Toda la idea era, en esencia, un esquema piramidal: Adjuntabas alguna cantidad de dinero a la carta, sustituías una de las últimas direcciones por la tuya propia y luego enviabas un montón de copias. Rhode tiene una explicación de por qué funciona:
Hace aproximadamente una década y media, MySpace era el sitio de redes sociales más importante; una de sus características era un área para boletines -que recordaba a aquellas BBS de los primeros días de Internet- que eran inmediatamente visibles para todos tus amigos en el sitio. Las cartas en cadena, naturalmente, proliferaban allí porque se adaptaban de forma única al formato. La distribución instantánea garantizaba que los bulos sobre la muerte (por ejemplo, “si no pasas esto a 10 personas en la próxima hora, morirás”), las cartas de la suerte (por ejemplo, “envía esto a 15 de tus amigos y te pasará algo bueno”), y otros similares estuvieran por todas partes. El formato sufrió otro cambio después, cuando las cartas en cadena chocaron con la cultura de los memes. En Tumblr, por ejemplo, hay una serie de mensajes populares que imploran a los usuarios que los reblogueen o podría ocurrir algo malo; son tan populares allí que hay mensajes en cadena para proteger a los usuarios de… los efectos nocivos de los mensajes en cadena.

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