Oraciones catolicas para amigos

Oración sencilla antes de la comida

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo. Danos hoy el pan de cada día y perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación, líbranos del mal.
Dios te salve María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestra defensa contra la maldad y las asechanzas del Diablo. Que Dios lo reprenda, te lo pedimos humildemente, y haz tú, oh Príncipe de los ejércitos celestiales, con el poder de Dios, arrojar al infierno a Satanás, y a todos los espíritus malignos, que merodean por el mundo buscando la ruina de las almas.
Dios mío, me arrepiento de mis pecados de todo corazón. Al elegir hacer el mal y dejar de hacer el bien, he pecado contra ti, a quien debería amar sobre todas las cosas. Me propongo firmemente, con tu ayuda, hacer penitencia, no pecar más y evitar todo lo que me lleve a pecar. Nuestro Salvador Jesucristo sufrió y murió por nosotros. En su nombre. Dios mío, ten piedad.

Oración de la santa reina

Liberemos nuestros rencores, nuestra ira y nuestros dolores, pues no son más que cadenas que nos atan. Vivamos cada día de la manera más amorosa, la manera consciente de Dios. Sirvamos a todos los necesitados, sin importar la raza, el color o el credo.
Rezamos…  Por la curación…prepáranos para las sorpresas.Por la fuerza…prepáranos para las sorpresas.Por la visión…prepáranos para las sorpresas.Por la transformación…prepáranos para las sorpresas.Por los mensajeros y los mensajes…prepáranos para las sorpresas.Por la comunidad…prepáranos para las sorpresas.Por la aceptación – de nosotros mismos y de los demás…prepáranos para las sorpresas.Por la búsqueda de la verdad…prepáranos para las sorpresas.Por el terreno común…prepáranos para las sorpresas.
Gracias porque haces que todas las cosas sean nuevas. Gracias por todo lo que has permitido que entre en nuestras vidas este último año, tanto lo bueno como lo difícil, que nos ha recordado lo mucho que te necesitamos y que confiamos en que tu presencia nos llene cada día.

Credo de los apóstoles

La Oración del Pecador (también llamada Oración de Consagración y Oración de Salvación) es un término cristiano evangélico que se refiere a cualquier oración de arrepentimiento, rezada por individuos que se sienten convencidos de la presencia del pecado en sus vidas y tienen el deseo de formar o renovar una relación personal con Dios a través de Jesucristo. Es una oración muy popular en los círculos evangélicos[1]. No pretende ser litúrgica como un credo o un confiteor, sino que pretende ser un acto de conversión inicial al cristianismo. Mientras que algunos cristianos consideran que recitar la oración del pecador es el momento que define la propia salvación, otros la ven como un paso inicial en el camino de la fe de toda la vida[2][3].
También puede rezarse como un acto de “re-compromiso” para aquellos que ya son creyentes en la fe. A menudo, al final de un servicio de adoración, en lo que se conoce como un llamado al altar, un ministro u otro líder de adoración invitará a aquellos que desean recibir a Cristo (naciendo así de nuevo) a repetir con él o ella las palabras de alguna forma de la oración del pecador. También se encuentra con frecuencia en los folletos evangélicos impresos, instando a la gente a “repetir estas palabras desde el fondo de su corazón”[4].

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